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Hoy escuchaba con asombro como Longueira justificaba la reunión con el presidente de la Polar Cesar barros, en su declaración señala que quiere hablar con el director del Sernac, o sea su empelado,  para ver la posibilidad de que solicite una rebaja en las multas que estas pidiendo en la demanda, cosa que me parece inaceptable y una intromisión pocas veces vista; eso refleja la esquizofrenia del Gobierno, ya que cuando reventó el escándalo de la Polar los ministros del Gobierno, incluso el Presidente Piñera emitieron rimbombantes declaraciones y ya célebres frases como “el máximo rigor de la ley” o “Hasta las últimas consecuencias”, pero  al parecer era sólo para las portadas y para calmar la sed de justica que tiene la ciudadanía, sin embargo, al pasar las semanas se empieza a conocer el real interés del gobierno y la capacidad de lobby de sus ya conocidos socios de partidos, de ideologías, de misa dominical, etc., esto es ayudarlos. Según declaración el Ministro está preocupado de los trabajadores, cosa rara, me parece que el señor Barros está lejos de representar los intereses de los trabajadores, muy por el contrario representa los intereses de los accionistas y quizá hasta de los bancos que tienen sendos créditos puestos riesgosamente en La Polar y claramente una quiebra no los beneficia.

Pero siguiendo con mi preocupación nunca desde que tengo conocimiento de la existencia del SERNAC, había visto como un jefe, o sea, el Ministro de Economía, usaba su posición para ordenar a un jefe de servicio para que no aplique la ley de forma tan rigurosa.

Estas son las ocasiones donde el discurso de la igualdad se va a las pailas, y no sólo el discurso sino que el principio de la igualdad, creo que ningún pequeño empresario cuando comete una infracción de cualquier tipo  tiene la posibilidad de ir donde un Ministro para solicitar rebaja de multas y/o mano blanda, aunq el pago de dichas multas finalmente pueda terminar con la quiebra de la empresa y correlativamente despidos, debe ser porque ese pequeño empresario no es compañero de misa cota 1000.

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Comentarios
Davor Mimica 19-01-2012
Muy bien dicho! Es impresentable. El gobierno demuestra ser más pro empresa que pro mercado. Una enorme desilusión!
Realmente es penoso. Las redes de contacto tienen la capacidad de hacer que una estafa sea menos grave. Quien sabe si el señor Barros estará dentro de poco disfrutando de una libertad condicional en el Caribe, sin recibir una condena efectiva y pagando una irrisoria multa.
Con mayor fuerza debe nacer un Liberalismo real. Longueira era uno de los que, en mi humilde opinión, se salvaban en este "desgobierno" que yo apoyé. Me equivoqué..una vez más. Después de esto... el último apaga la luz. Realmente triste este espectáculo.
Me gustaría saber con qué bases se puede aseverar una acusación como esa. Entender los fenómenos económicos de forma unilateral y no en forma estructural es una acción arriesgada. Un ejemplo es interesante al respecto: cuando en los setenta iba a quebrar el Banco de Osorno, el Ministro de Hacienda de la época planteó la solución al problema en términos plenamente liberales. Según él, si el Banco había incurrido en malas prácticas y había perdido los respaldos necesarios para poder funcionar, debía quebrar. Esa posición corroboraba la visión de la "destrucción creativa" de Joseph Schumpeter. Bajo esa premisa, si el banco quebraba, ya aparecería otro que cumpliera su función. En el caso del Banco de Osorno, los asesores ministeriales apelaron a la pérdida de empleos y a la mala señal para los inversores extranjeros, para así insistir en la intervención gubernamental. En el caso de Longueira, si bien no tengo ni la más mínima idea sobre cuál es su motivo central, ni lo que conversa con otros políticos, sólo puedo tener la idea respecto a que sus motivaciones podrían ser perfectamente pensadas sobre los trabajadores. Aquí la situación se repite de forma parecida al caso fluxá-yaconi: la opción plenamente liberal (la que yo al menos creo sensata) es dejar que La Polar quiebre y que las multas sean enormes y con cárcel para quienes hayan cometido delitos -probados por la ley-. El problema, es que efectivamente eso incluye gente despedida y pérdidas monetarias en varios sentidos (también podría suponer que están defendiendo a los empresarios que todos consideran tan malignos de forma apriorística). Frente a tal situación, hay dos opciones... intervenir para "tapar" el desastre y evitar pérdidas enormes y despidos masivos o, como en los setenta, cargarle al Estado la función de encargarse de esos futuros desempleados. Si se deja todo a cargo de la "mano invisible", todos los trabajadores deberían aceptar responsablemente la posibilidad de quedar en la calle... en una época que no se caracteriza por oferta de trabajo. Seamos diferentes a los otros grupos políticos y no levantemos acusaciones emocionales para todo. Si vamos a ser distintos, debemos serlo en la defensa de la aplicación de la ley y en la responsabilidad de las consecuencias de nuestros actos, de la forma más racionalista posible. Dudo que alguien la haya logrado leer la mente a Longueira para saber qué era lo que lo llevó a actuar así.
@Francisco: Estando de acuerdo con que, finalmente los trabajadores terminarán pagando los platos rotos (y el resto de chilenos, con el desplome del valor de la acción de La Polar y la caída en los fondos de AFP), me parece que el riesgo moral de una intervención es demasiado alto. Se confirmará la idea que si debes 1.000.000 te despluman con Dicom, si debes 1.000.0000.000, es problema del Estado y alguien tiene que "ayudarte". Muy, pero muy mal ejemplo.
Patricio. El punto central de mi post anterior, no es negar la posibilidad de que las medidas adoptadas sean incorrectas. Muy por el contrario, es la actitud hiperemotiva de los ciudadanos la que me merece dudas. Frente a la situación aludida, no me pronuncié respecto al carácter positivo o negativo de las decisiones de las autoridades, lo que hice fue recordar que cada análisis requiere motivos serios para aludir a ese carácter propio de la decisión tomada. Si Red Liberal busca plantearse como una opción política distinta, entonces debe ser cuidadoso desde sus inicios. Es fácil juzgar las acciones de las autoridades cuando se está fuera del ejercicio del poder. Por lo mismo -y esto es lo esencial de mi punto- antes de juzgar, lo que debemos hacer es escarbar, buscar y analizar seriamente cuáles son los mecanismos concretos de funcionamiento de quienes tienen el poder, para que así, en cien años más (o 50 quizás) cuando Red Liberal esté ahí peleando por ese ejercicio, no se vea maniatado por sus palabras y haya logrado aminorar los efectos de las políticas aparentemente injustas, habiéndolas comprendido inicialmente en toda su complejidad. A lo que llamo es a entender con profundidad, porque el accionar político es más complejo que aplicar criterios de "blanco" o "negro".