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3Dice Murray Rothbard, en el capítulo 15 de su “Ética de la Libertad” (selección y traducción libre mía):
"El concepto de “derechos” sólo hace sentido cuando se entiende como derechos de propiedad. No solamente no existe ningún derecho humano que no sea al mismo tiempo un derecho de propiedad, sino que los mismos dejan de ser absolutos y pierden claridad cuando la propiedad no se usa como estándar.
Pensemos, por ejemplo, en el “derecho humano” a la libertad de expresión. Ésta a menudo se entiende como el derecho que todos tenemos a decir lo que se quiera. Pero la pregunta que nadie hace es la siguiente: ¿Dónde? ¿En dónde una persona tiene este derecho? Ciertamente no lo tiene en una propiedad que ha vulnerado. Una persona tiene este derecho sólo en su propia propiedad o en alguna otra que se le haya arrendado o prestado para tal propósito.
En corto, una persona no tiene “derecho a la libertad de expresión”; lo que tiene es el derecho a contratar un recinto y dirigirse a la gente que a él concurra. Una persona no tiene “derecho a la libertad de prensa”; lo que tiene es el derecho a escribir o publicar un panfleto y a venderlo o regalarlo a quien lo desee. Lo que tenemos en cada uno de estos casos son derechos de propiedad, que incluye el derecho a contratar y transferir libremente la propiedad misma.
Los problemas con la libertad de expresión emergen cuando los derechos de propiedad son débiles o no están bien definidos. Muchos de los conflictos surgen, de hecho, en las calles o espacios públicos. Como todo dueño de un recurso escaso, el gobierno se enfrenta al problema de cómo asignarlo. ¿Debiera permitir, por ejemplo, una manifestación política que entorpecerá el tránsito? La elección del gobierno no será tanto una decisión concerniente a la libertad de expresión como una relacionada al uso de la propiedad de la que es dueño. Si permite la manifestación, entorpecerá el flujo vehicular y el derecho a circular; si la prohíbe, coartará el derecho a la libre expresión de los manifestantes. En cualquiera de los casos, alguno de los “derechos” de los contribuyentes será vulnerado.
Ninguno de estos problemas se presentaría si de las calles o espacios públicos fueran dueños individuos o empresas privadas".
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Luis Santiago Marín Arrieta
17-06-2012Yo plantearía el asunto desde otra perspectiva y que es, ¿por qué el Estado no se hace responsable de crear los medios de manifestación de los derechos A QUE LA LEY LO OBLIGA y los deja en manos de particulares? Eso constituye una inmoralidad por parte del Estado y, además, un desacato al espítiu de las leyes que establecen dicho Derechos.
Andres Jiron Santandreu
18-06-2012¿el derecho a la honra termina en el derecho a la libertad de expresión o viceversa?¿El derecho a la libertad de expresión se acaba o fortalece con el derecho de propiedad?
Estos derechos contrapuestos (y legítimos) dificultan la tarea de ejercer justicia. Ojalá se pudiera profundizar sobre ese tema.
Rodrigo Cáceres
18-06-2012
Pablo Paredes N.
19-06-2012Usando la misma lógica: La contaminación atmosférica es un problema de derechos de propiedad mal asignados. Solución? privatizar el aire? que alguien me diga cómo... (digo, más allá de bonos de carbono y ese tipo de cosas)
RICARDO ANDRES Vidal Swett
19-06-2012







